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martes, 15 de agosto de 2017

COREA DEL NORTE: INSTA A USA A PREVENIR CONFLICTO MILITAR

Corea del Norte baja el tono e insta a EE.UU. a "prevenir un peligroso conflicto militar"

Sin embargo, el líder norcoreano, Kim Jong-un, adviritió que tomará una "importante" decisión si Washington persiste en llevar a cabo sus "imprudentes y extremadamente peligrosas acciones".
Corea del Norte rebajó este martes el tono y aseguró que ha decidido "observar un poco más" las acciones de EE.UU. antes de ejecutar su amenaza de bombardear Guam, además de instar a Washington a "desactivar la tensión y prevenir un peligroso conflicto militar".
El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha examinado ya los planes para atacar las inmediaciones de esta isla del Pacífico Occidental donde se alojan importantes bases estadounidenses y ha decidido "observar un poco más" la conducta de Washington antes de emprender la ofensiva, según informó la agencia estatal KCNA.
"De cara a desactivar la tensión y prevenir un peligroso conflicto militar en la península coreana, es necesario que EE.UU. se decante primero por una opción adecuada y lo demuestre con acciones", dijo Kim según el texto de KCNA.
Sin embargo, el líder norcoreano advirtió que Pyongyang tomará una "importante" decisión si Washington persiste en llevar a cabo sus "imprudentes y extremadamente peligrosas acciones".
En este sentido, las palabras atribuidas a Kim parecen apuntar a los ejercicios militares Ulchi Freedom Guardian, que las tropas surcoreanas y estadounidenses tienen previsto iniciar el próximo lunes y que podrían volver a avivar la tirantez regional.
El régimen de los Kim considera una provocación estas maniobras, una simulación computerizada a gran escala que involucra a decenas de miles de efectivos y que según los aliados tiene naturaleza defensiva y solo pretende ensayar respuestas a una hipotética invasión norcoreana del Sur.
La tensión entre Washington y Corea del Norte se ha disparado en la última semana después de que el país asiático amenazara con atacar territorio estadounidense en respuesta a las últimas sanciones de la ONU que castigan sus lanzamientos de misiles.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, respondió con un tono inusualmente beligerante a Pyongyang, que aseguró entonces que preparaba un plan para bombardear Guam, desde donde acusa a Washington de estar desplegando activos nucleares para presionar al hermético Estado nororiental y lograr que abandone su ambiciones atómicas.
En Seúl, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, también quiso apaciguar hoy los ánimos y aseguró que su Gobierno "evitará una guerra a toda costa".
"Debemos resolver pacíficamente el problema nuclear norcoreano sin importar los baches que haya", afirmó Moon en un discurso pronunciado con motivo del día de la independencia nacional en el que se conmemora el final del dominio colonial japonés sobre la península de Corea, que duró de 1910 a 1945.
Moon subrayó que Corea del Sur no consentirá que su aliado estadounidense realice un ataque preventivo, tal y como han insinuado en varias ocasiones miembros del Gobierno de Donald Trump.
"Una acción militar solo puede ser decidida por la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur) y nadie debe decidir emprender una acción militar sin el consentimiento de la República de Corea", afirmó.
"Al mismo tiempo, mantendremos las puertas abiertas al diálogo militar", explicó el mandatario, en referencia a la oferta que planteó a Pyongyang en julio, y que el régimen de momento ha ignorado.
También quiso tender una mano a Kim Jong-un asegurando que Seúl, que técnicamente se mantiene en guerra con su vecino desde hace más de 65 años, no quiere "el colapso de Corea del Norte" y que su Gobierno no persigue "la unificación a través de la absorción".
Por su parte, Donald Trump y el primer ministro nipón, Shinzo Abe, mantuvieron hoy una conversación telefónica en la que se mostraron de acuerdo en la importancia de colaborar con la comunidad internacional para evitar que Corea del Norte bombardee Guam.
Japón ha movilizado sistemas antimisiles en el oeste del país, ya que la ruta de vuelo de los misiles que Corea del Norte ha amenazado con lanzar en dirección a la isla sobrevolarían estas regiones occidentales del archipiélago nipón.
En este sentido, Abe quiso recalcar que la amenaza sobre Guam "ha elevado las tensiones regionales como nunca antes". 

EL PROBLEMA DE COREA DEL NORTE Y ESTADOS UNIDOS

Conflicto entre Corea del Norte y Estados Unidos: ¿es este el periodo de mayor tensión nuclear desde la Crisis de los Misiles de Cuba?

Misiles norcoreanosDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionCorea del Norte amenazó con incrementar sus pruebas de misiles ante las advertencias de Estados Unidos.
Estados Unidos y Corea del Norte están enfrascados en una crisis con advertencias verbales cada vez más agresivas e incluso algunos movimientos de militares.
Por un lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo haber enviado el 8 abril una "armada" a la península de Corea, aunque ahora se supo que en ese momento dicha flota -formada por el portaaviones Carl Vinson y otros buques- navegaba en dirección contraria.
Por el otro, el ejército norcoreano presumió su arsenal militar el fin de semana e intentó realizar una nueva prueba de uno de sus misiles de alcance medio.
El ejercicio, que falló porque el dispositivo explotó poco después de ser lanzado, tuvo lugar el mismo día en que el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, inició su gira asiática con el asunto norcoreano como uno de los principales de su agenda.
"La era de la paciencia estratégica (con Pyongyang) terminó", dijo Pence desde Corea del Sur este lunes.
"Si Estados Unidos planea una ofensiva militar, reaccionaremos con un ataque nuclear preventivo", contestó un alto diplomático norcoreano casi de inmediato.

¿Albores de guerra?

La escalada alcanzó tal nivel que ya es considerado por algunos como la mayor amenaza de guerra nuclear desde la Crisis de los Misiles, que tuvo en vilo al mundo en 1962.
En un artículo publicado el domingo por el diario estadounidense The New York Times se habla de las diferencias entre Washington y Pyongyang como una "Crisis de los Misiles de Cuba en cámara lenta".
Pence en JapónDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl vicepresidente Pence de gira por Asia con el conflicto norcoreano dentro de su agenda.
El diario neoyorquino apunta que "cuando las ambiciones nacionales, el ego personal y un arsenal mortífero se mezclan, las posibilidades de un error de cálculo se multiplican".
Mientras tanto, el periodista Paul Mason advierte en el diario The Guardian que "en este momento, la mayoría de las cabezas nucleares del mundo están en manos de hombres para quienes la idea de usarlas se está volviendo factible".
Mason se refiere a Kim Jong-un, Vladimir Putin y Donald Trump.
Y en concreto del estadounidense, dice Mason que "parece no entender el concepto central de la OTAN de las armas nucleares como un elemento de disuasión política y no un arma superpoderosa".
¿Entonces es cierto que este es el momento más crítico desde 1962?

Réplica de misil soviético en CubaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES

"El momento más aterrador"

En Cuba recuerdan a ese episodio como la "Crisis de Octubre".
El 15 de octubre de 1962, un avión espía estadounidense descubrió instalaciones en la isla que parecían corresponder a misiles nucleares de alcance medio, lo cual puso en alerta al gobierno de John F. Kennedy.
Estados Unidos cercó a Cuba de inmediato, mientras buques soviéticos avanzaban rumbo a la isla.
Entre el 22 y el 27 de octubre de ese año, el mundo conoció lo que era sentirse al borde de una guerra nuclear.
Finalmente negociaciones secretas entre Moscú y Washington permitieron que el arsenal atómico instalado en la isla regresara a Rusia, mientras un furioso Fidel Castro reprochaba a los soviéticos por haber negociado a sus espaldas.
El premio Nobel de la Paz y físico a favor del desarme nuclear Joseph Rotblat calificó a la Crisis de los Misiles como "el momento más aterrador" de su vida.
"No conocía todos los hechos, pero sí sabía lo suficiente como para que el asunto me hiciera ponerme a temblar", afirmó el científico en aquel entonces.
Nunca más el mundo vivió algo así.

Menos en Corea del Sur

Pese a los titulares más o menos alarmistas en medios internacionales, un lugar donde se vive con relativa normalidad lo que sucede estos días es, precisamente, en Corea del Sur.
"Estuve todo el día pendiente de los noticieros y no vi nada de Corea del Norte", comenta desde Seúl la periodista Jean Lee al programa The World, de la estación de radio estadounidense PRI.
Corea del SurDerechos de autor de la imagenEPA
Image captionEn Corea del Sur parecen más preocupados de las cuestiones políticas internas que por su vecino del norte.
Lee, veterana corresponsal internacional y experta en Corea del Norte, explica que los habitantes del sur de la península están muy acostumbrados a la incendiaria retórica de sus vecinos del norte.
"Han vivido esto durante décadas. En general, no ven nada particularmente inusual", agrega.
Aunque también hay excepciones. "Hablé con un taxista y me dijo que esto pasa siempre en primavera, sobre todo en marzo y abril. Aunque esta vez hay una amenaza de guerra nuclear y si eso ocurriera, ya está, todos muertos".

"La situación cambió dramáticamente"

Consultado por BBC Mundo, Bates Gill, experto en relaciones entre Estados Unidos y Asia de la Universidad Nacional de Australia, señaló que considera que estamos en el pico de mayor tensión en décadas y que ciertamente las cosas cambiaron "dramáticamente" en el último tiempo.
"Corea del Norte está incrementando sus posibilidades de atacar a Estados Unidos. La situación cambió dramáticamente en los últimos tres años por el desarrollo de sus armas nucleares y eso llamaba a un diferente enfoque urgentemente", señaló Gill.
El experto añadió que la administración Trump piensa que "esperar que Corea del Norte se deshaga de su arsenal nuclear claramente no ha funcionado".
Avión estadounidense volando sobre un barco rusoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAviones estadounidenses asediaron a los barcos rusos que se aproximaban a Cuba durante la Crisis de los Misiles.
Sin embargo, Robert Einhorn, experto en seguridad y política exterior del Instituto Brookings de Washington D.C., señaló a BBC Mundo que lo que vivimos estos días sigue "muy lejos" de estar al borde de una confrontación nuclear como en 1962.
Los dos estudiosos coinciden en que no será la opción militar la que resuelva las diferencias entre Estados Unidos y Corea del Norte.
Vaticinan que, al igual que hicieron los soviéticos y estadounidenses hace casi 55 años, Washington y Pyongyang resolverán sus problemas en una mesa de negociaciones.

Las dificultades en el conflicto

El profesor Gill señala dos aspectos para afirmar que la crisis diplomática de Estados Unidos y Corea del Norte no se resolverá con misiles: las declaraciones del gobierno de Trump y la presión que China puede ejercer sobre Pyongyang.
"Yo dudo que esto se vaya a resolver a través de una guerra nuclear. Me baso en algunas de las declaraciones del gobierno de Trump que dicen que quieren agotar todos los diferentes tipos de vías diplomáticas y pacíficas", señaló Gill.
"Creo que la administración Trump está tratando de mandar señales de que quiere mover la situación hacia una resolución. Eso es una diferencia sustancial con el enfoque de Obama", añadió el profesor.
Para Gill, "la opción militar sería la última del gobierno de Trump, a menos que exista una amenaza inminente".
Por su parte, Einhorn explicó que si bien la situación es "claramente mucho más tensa por las declaraciones que hace Corea del Norte", considera que el conflicto "no es tan preocupante como todo el mundo cree".
Trump y Xi JinpingDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionTrump habló sobre Corea del Norte en su encuentro con Xi Jinping
"Los titulares de los medios pueden decir una cosa, pero la realidad nos dice otra", señaló el experto del Instituto Brookings.
Pese a que no cree que se precipite algo semejante como una guerra nuclear, Einhorn considera que "será muy difícil y complejo para la administración Trump convencer a los norcoreanos de eliminar su programa nuclear".
El experto añadió que para Pyongyang esas armas son consideradas una de las garantías de supervivencia del régimen.
Después de la Crisis de los Misiles de Cuba, Estados Unidos y la Unión Soviética sólo activaron sus alertas nucleares en 1983, en el marco de una serie de ejercicios militares de la OTAN que fueron tomados por la URSS como un posible ataque atómico.
Los soviéticos alistaron sus misiles y alertaron a sus bases en Alemania Oriental y Polonia.
El incidente tuvo una repercusión mucho menor que la "Crisis de Octubre", pero es considerada por historiadores como la mayor crisis relacionada con armas nucleares desde 1962.
Al menos hasta ahora.

EL MATERIALISMO FILOSOFICO

MARX

El materialismo filosófico

Desde los años 1844 y 1845, época en que se forman sus ideas, Marx es materialista y, concretamente, sigue a L. Feuerbach, cuyo único lado débil fue para él, entonces y más tarde, la falta de consecuencia y de universalidad de que adolecía su materialismo. Para Marx, la importancia histórica universal de Feuerbach, lo que en él "hizo época", era precisamente la resuelta ruptura con el idealismo hegeliano y la afirmación del materialismo, que ya "en el siglo XVIII, sobre todo en Francia, no había sido solamente una lucha contra las instituciones políticas existentes y, al mismo tiempo, contra la religión y la teología, sino también... contra toda metafísica" (en el sentido de "especulación ebria", a diferencia de la "filosofía sobria") (La sagrada familia, en Herencia literaria). "Para Hegel - escribía " Marx -, el proceso del pensamiento, al que convierte incluso bajo el nombre de idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo (el creador) de lo real... Para mí, por el contrario, lo ideal no es más que lo material traspuesto y traducido en la cabeza del hombre" (El Capital, t. I. Palabras finales a la 2ª ed.). Coincidiendo en un todo con la filosofía materialista de Marx, F. Engels expone del siguiente modo esta concepción filosófica en su Anti-Dühring, cuyo manuscrito había tenido Marx en sus manos: " ... La unidad del mundo no consiste en su ser... La unidad real del –mundo consiste en su materialidad, que tiene su prueba... en el largo y penoso desarrollo de la filosofía y las ciencias naturales... El movimiento es la forma de existencia de la materia jamás ni en parte alguna ha existido ni puede existir materia sin movimiento ni movimiento sin materia... Si nos preguntamos... qué son, en realidad, el pensamiento y la conciencia y de dónde proceden, nos encontramos con que son productos del cerebro humano y con que el mismo hombre no es más que un producto de la naturaleza que se ha formado y desarrollado en su ambiente y con ella; por donde llegamos a la conclusión, lógica por sí misma, de que los productos del cerebro humano, que en última instancia no son tampoco más que productos naturales, no se contradicen, sino que se armonizan con la concatenación general de la naturaleza". "Hegel era idealista, es decir, que no consideraba las ideas de su cerebro como reflejos (Abbilder, a veces Engels habla de "reproducciones") más o menos abstractos de los objetos y de los fenómenos reales, sino, al contrario, eran los objetos y su desarrollo los que para él eran los reflejos de la idea, existente, no se sabe dónde, antes de aparecer el mundo". En Ludwig Feuerbach, obra donde F. Engels expone sus ideas y las de Marx acerca del sistema de este filósofo y cuyo original mandó a la imprenta después de haber revisado un antiguo manuscrito suyo y de Marx, procedente de los años i844 Y I845, acerca de Hegel, Feuerbach y la concepción materialista de la historia, Engels dice: "El gran problema cardinal de toda filosofía, especialmente de la moderna, es el problema de la relación entre el pensar y el ser, entre el espíritu y la naturaleza... ¿Qué es lo primero: el espíritu o la naturaleza?... Los filósofos se dividían en dos grandes campos, según la contestación qué diesen a esta pregunta. Los que afirmaban la anterioridad del espíritu frente a la naturaleza, los que, por tanto, admitían en última instancia una creación del mundo, de cualquier clase que fuera. . ., se agrupaban en el campo del idealismo. Los demás, aquellos para quienes la naturaleza era lo primero, formaban en las distintas escuelas del materialismo". Todo otro empleo de los conceptos de idealismo y materialismo (en sentido filosófico) no hace sino sembrar confusión. Marx rechaza enérgicamente no sólo el idealismo aliado siempre de un modo o de otro a la religión -, sino la doctrina de Hume y Kant, tan extendida en nuestros días, el agnosticismo, el criticismo y el positivismo en sus distintas formas; para él, esta clase de filosofía era una concesión "reaccionaria" hecha al idealismo y, en el mejor de los casos, una "manera vergonzosa de aceptar el materialismo por debajo de cuerda y renegar de él públicamente"14. Acerca de esto, puede consultarse, aparte de las obras ya citadas de Engels y. Marx, la carta de este último a Engels del 12 de diciembre de 1868; en ella, Marx habla de una manifestación del famoso naturalista T. Huxley, en que se muestra más materialista" que de ordinario y reconoce: "nosotros observamos y pensamos realmente; nunca podemos salirnos del materialismo"; pero, al mismo tiempo, Marx le reprocha el dejar abierto un "portillo" al agnosticismo, al humeísmo. En particular, conviene hacer presente de un modo especial la concepción de Marx acerca de la relación entre libertad y necesidad: "La necesidad sólo es ciega mientras no se la comprende. La libertad no es otra cosa que el conocimiento de la necesidad" (Engels, Anti-Dühring). Esto equivale al reconocimiento de la lógica objetiva de la naturaleza y de la transformación dialéctica de la necesidad en libertad (a la par que de la transformación de la "cosa en sí", ignorada, pero susceptible de ser conocida, en "cosa para nosotros", y de la esencia de las cosas" en los "fenómenos"). El principal defecto del "viejo" materialismo, sin excluir el de Feuerbach (y no digamos el materialismo "vulgar" de Büchner-Vogt-Moleschott), consistía, según Marx y Engels, en lo siguiente: (1) en que este materialismo era "predominantemente mecánico" y no tenía en cuenta los últimos progresos de la química y la biología (en nuestros días habría que añadir la teoría eléctrica de la materia); (2) en que el viejo materialismo no tenía un carácter histórico ni dialéctico (sino metafísico, en el sentido de antidialéctico) y no mantenía de un modo consecuente ni en todos sus aspectos el criterio de la evolución; (3) en que concebía la "esencia humana" en abstracto, y no como el "conjunto de las relaciones sociales" (históricamente concretas y determinadas), razón por la cual no hacía más que "interpretar" el mundo, cuando en realidad se trata de "transformarlo"; es decir, en que no comprendía la importancia de la "actuación revolucionaria práctica".
(Del folleto de Lenin: Breve esbozo biográfico con una exposición sobre el marxismo)
La dialéctica
"La dialéctica hegeliana, como la doctrina más universal, rica de contenido y profunda del desarrollo, era para Marx y Engels la mayor adquisición de la filosofía clásica alemana. Toda otra fórmula del principio del desarrollo, de la evolución, parecíales estrecha y pobre, que mutilaba y desfiguraba la verdadera marcha del desarrollo en la naturaleza y en la sociedad (marcha que a menudo se efectúa a través de saltos, catástrofes y revoluciones). "Marx y yo fuimos seguramente casi los únicos que tratamos de salvar" (del descalabro del idealismo, comprendido el hegelianismo) "la dialéctica consciente para traerla a la concepción materialista de la naturaleza". "La naturaleza es la piedra de toque de la dialéctica, y hay que decir que las ciencias naturales modernas, que nos han brindado materiales extraordinariamente copiosos" (y esto fue escrito antes de ser descubiertos el radio, los electrones, la transformación de los elementos, etc.!) "y que aumentan cada día que pasa, demuestran con ello que la naturaleza se mueve en última instancia por causes dialécticos y no sobre carriles metafísicos".
"La gran idea cardinal de que el mundo no puede concebirse como un conjunto e objetos terminados y acabados - escribe Engels-, sino como un conjunto de procesos, en el que las cosas que parecen estables, al igual que sus reflejos mentales en nuestras cabezas, los conceptos, pasan por una serie ininterrumpida de cambios, por un proceso de génesis y caducidad; esta gran idea cardinal se halla ya tan arraigada desde Hegel en la conciencia habitual, que, expuesta así, en términos generales, apenas encuentra oposición. Pero una cosa es reconocerla de palabra y otra cosa es aplicarla a la realidad concreta, en todos los campos sometidos a la investigación". "Para la filosofía dialéctica no existe nada definitivo, absoluto, consagrado; en todo pone de relieve lo que tiene de perecedero, y no deja en pie más que el proceso ininterrumpido del devenir y del perecer, un ascenso sin fin de lo inferior a lo superior, cuyo mero reflejo en el cerebro pensante es esta misma filosofía". Así, pues, la dialéctica es, según Marx, "la ciencia de las leyes generales del movimiento, tanto el del mundo exterior como el del pensamiento humano".
Este aspecto revolucionario de la filosofía hegeliana es el que Marx recoge y desarrolla. El materialismo dialéctico "no necesita de ninguna filosofía entronizada sobre las demás ciencias". Lo único que queda en pie de la filosofía anterior es "la teoría del pensamiento y sus leyes, la lógica formal y la dialéctica"17. Y la dialéctica, tal y como la concibe Marx, así como Hegel, engloba lo que hoy se llama teoría del conocimiento o gnoseología, ciencia que debe enfocar también históricamente su objeto, investigando y sintetizando los orígenes y el desarrollo del conocimiento y el paso del no conocimiento al conocimiento.
La idea del desarrollo, de la evolución, ha penetrado actualmente casi en su integridad en la conciencia social, pero no a través de la filosofía de Hegel, sino por otros caminos. Sin embargo, esta idea, tal como la formularon Marx y Engels, arrancando de Hegel, es mucho más vasta, más rica de contenido que la teoría de la evolución al uso. Es un desarrollo que parece repetir las etapas ya recorridas, pero de otro modo, sobre una base más alta (la "negación de la negación"); un desarrollo que no discurre en línea recta, sino en espiral, por decirlo así; un desarrollo a saltos, a través de catástrofes y de revoluciones, que son otras tantas "interrupciones en el proceso gradual", otras tantas transformaciones de la cantidad en calidad; impulsos internos del desarrollo originados por la contradicción, por el choque de las diversas fuerzas y tendencias que actúan sobre un determinado cuerpo o en los límites de un fenómeno concreto, o en el seno de una sociedad dada; interdependencia e íntima e inseparable concatenación de todos los aspectos de cada fenómeno (con la particularidad de que la historia pone constantemente de manifiesto aspectos nuevos), concatenación que ofrece un proceso único y mundial de movimiento, con sus leyes; tales son algunos rasgos de la dialéctica, doctrina del desarrollo mucho más compleja y rica que la teoría corriente. (Véase la carta de Marx a Engels del 8 de enero de 1868, donde ridiculiza las "rígidas tricotomías" de Stein), que sería irrisorio confundir con la dialéctica materialista.)"(Del folleto de Lenin: Breve esbozo biográfico con una exposición sobre el marxismo